Resulta que las culpas matan siempre, a pesar que no hayas tenido nada que ver en ello; sin embargo la sociedad se encarga de dejarte muy claro que tu fuiste el principal causante de lo malo que ocurrió y que a pesar que tu sabes la verdad terminas por creer y asumir la culpa que jamás tuviste.
Me hago aquí una reflexión ¿Qué pasa entonces con lo que nosotros decimos y pensamos? ¿En dónde queda la defensa que uno tiene? ¿En dónde se encuentra el punto de equilibrio en este tipo de casos? ¿Será que a pesar de que defendemos nuestros derechos y nuestras convicciones al final de cuentas los otros mandan?
Son tantas preguntas, con varias respuestas a la vez; muchos dirán que es una locura todo esto, pero sólo pongámonos a pensar un poco más en esto y profundicemos en nuestras respuestas, ¿acaso la sociedad no dirigió en más de una acción de nuestras vidas? Estoy más que segura que lo hicieron y sin darnos cuenta terminamos simplemente agachando la cabeza y simplemente actuamos porque así lo quiso la sociedad en la que vivimos.
Entonces si así nos hace la sociedad ¿Qué se puede esperar dentro de la misma familia? cuando ellos creen tener la verdad absoluta sobre tus decisiones y tus actos, como defenderte si para ellos lo que tu dices y haces son puras boberías, que no tienen mayor sentido ni peso en este mundo.
Volviendo a reflexionar me pregunto ¿Cómo te defiendes de quienes siendo tu "propia sangre" son quienes más te señalan y te lanzan a un abismo profundo lleno de culpas que te van mantando poco a poco?
Cuando las personas creemos que una familia es la base de tu vida y tu formación y que es la base principal de esta sociedad, estoy segura que cada palabra y acto que hay hacia a ti cuentan para bien o para mal; pero ¿qué pasa cuando es más para hacerte daño y tu simplemente las sigues aceptando? ¿Acaso tu familia no se da por enterado que lo están hechando todo a perder?
Es increíble que las culpas que te adjudican las personas a quienes más amas son las más hirientes y las más asesinas de todas, son como dagas que llegan de manera profunda a tu corazón, y que simplemente no te dejan respirar porque el aliento cada vez se te va agotando y los latidos de lo que alguna vez fue tu corazón disminuyen con cada acusación que han hecho en tu contra.
Es posible decir que en este caso tu familia se ha convertido en un lecho de amargura y que amor de ellos ya no esperas; al contrario lo que esperas es un montón de sufrimientos y dagas que irán directo a lo más profundo de tu ser para matarte en este intento de sobrevivencia en una sociedad llena de falsedades e hipocresías.
Pero no solo basta con saber que tu por dentro has caído herido de muerte; porque para los demás tu tienes que demostrar que nada pasa y que son la familia más unida y perfecta del planeta; sin importar las veces que te han matado y revivido, para volver a enterrarte nuevamente.
¿Increíble? No lo creo, estoy segura que más bien es muy cercano a algunas realidades, lo peor y lo más triste de todo es que siempre estaremos ahí una y otra vez para recibir más culpas que matan.



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